El pasado de Alcúdia es intenso. La muralla medieval, casi intacta, rodea el casco antiguo. También está la ciudad romana de Pollentia, primera capital de la isla, y su teatro romano, a menudo eclipsado por el foro: la historia profunda que define Alcúdia.
El Parque Natural de s'Albufera, reconocido como sitio RAMSAR, es ideal para el avistamiento de aves. Kilómetros de arenas doradas en la playa de Muro figuran entre las principales atracciones. Al caer la tarde, el paseo del Port d'Alcúdia se anima con vida local.
Saborea la cocina mallorquina auténtica. Más allá de la paella, prueba la fideuà de marisco en un local del puerto o un variat mallorquí para una mezcla genuina de tapas. El animado mercado de martes y domingos ofrece producto fresco y delicias regionales.
Disfruta de Alcúdia (Mallorca): su encantador casco antiguo, el Parque Natural de la Albufera y las ruinas romanas de Pollentia son visitas imprescindibles.
Practica senderismo por sus rutas, descubre mercados tradicionales y no te pierdas las rutas guiadas y las fiestas locales que animan el pueblo.
Centro histórico con arquitectura medieval y encanto.
Espacio con gran biodiversidad, ideal para aves.
Restos romanos que muestran la historia local.
Playa espectacular de aguas cristalinas.
Templo gótico con una arquitectura notable.
Mercado vibrante de productos y artesanía local.
Para llegar a Alcúdia (Mallorca) vuela al Aeropuerto de Palma de Mallorca (PMI). Desde allí hay un autobús lanzadera (~1 h, 10-15 €) o taxi (70-90 €). Los autobuses públicos suelen necesitar transbordos.
El casco antiguo de Alcúdia se recorre mejor a pie. Para explorar más lejos hay autobuses locales; compra el billete al subir. Es habitual alquilar bicicletas para las rutas y hay ferris desde el Port d'Alcúdia a Menorca.
Reserva el alquiler de coche en Alcúdia con antelación, sobre todo en temporada alta. Conducir por el casco antiguo está restringido; aparca fuera. Consulta cambios de horario de los autobuses en días de mercado.
La cocina tradicional de Alcúdia incluye tumbet (pastel de verduras), sobrasada y ensaïmada. También prueba los mariscos mallorquines, el arroz brut y los postres de almendra en restaurantes familiares.
Para una comida deliciosa, prueba Restaurant Miramar para tapas de marisco con ambiente informal y buenas vistas. Ve a The Prince Of Wales para tomar algo. Para café y dulces, pasa por Manjares Pasteleria.
Tapas de marisco en ambiente informal y vistas.
Opciones mediterráneas y saludables.
Sabores mediterráneos, ideal para familias.
Platos mediterráneos con servicio cercano.
Vive el patrimonio de Alcúdia con procesiones tradicionales, sobre todo durante la Semana Santa, y recreaciones históricas que reviven siglos de historia. Son actividades culturales imprescindibles para entender la identidad local y su pasado.
Descubre la Alcúdia contemporánea con eventos actuales: conciertos de jazz en verano y noches de arte con inauguraciones y exposiciones. Disfruta de la oferta cultural que reúne talento local e internacional y actividades para todos.
Celebración en julio con música, desfiles y fuegos artificiales.
Conciertos de jazz con artistas locales e internacionales
Mercado de octubre con artesanía y gastronomía
Carnaval en febrero con desfiles y fiestas callejeras
Noche de agosto con galerías y exposiciones de arte
Mercado de diciembre con regalos y dulces típicos
El casco antiguo me conquistó por completo
El casco histórico amurallado es algo realmente especial. Callejear por esas calles estrechas, entrar en los bares de tapas, comprar ensaïmadas recién hechas.. todo tiene un ritmo tranquilo y auténtico. Nada que ver con las zonas más masificadas de la isla.
Las mejores vacaciones de playa en años
La playa de Muro es una maravilla: aguas tranquilas, poco profundas y una arena limpisima. Ideal para familias con niños. La orilla se extiende kilómetros y nunca llegó a estar demasiado llena. En agosto el agua estaba en su punto perfecto. Disfruté cada día al máximo.
Un destino perfecto para el verano
Nos alojamos cerca del Port d'Alcúdia y fue una elección estupenda. Hay muchos restaurantes buenos en el paseo marítimo, el marisco es muy fresco y los atardeceres son espectaculares. Además, resulta muy fácil alquilar bicis para explorar la zona. Los niños estuvieron encantados todo el viaje.
Una mezcla estupenda de historia y playa
No me esperaba que las ruinas romanas de Pollentia estuvieran tan cerca ni que fueran tan interesantes. Pasé la mañana visitándolas y por la tarde me fui a la playa. Esa combinación de cultura y sol es difícil de superar. La comida estaba buena y a precios razonables.
Más tranquilo de lo que esperaba, y eso es genial
Vine en mayo, antes de la avalancha veraniega, y acerté de pleno. Las murallas del casco antiguo están muy bien conservadas y el ambiente es completamente auténtico. Probé el tumbet por primera vez en un restaurante local del Carrer dels Oms, y estaba delicioso, muy contundente.
Una escapada invernal que merece mucho la pena
En diciembre el clima es lo bastante suave como para pasear y recorrer la ciudad sin agobios. El casco antiguo está en calma, la gente es amable y los precios bajan considerablemente en temporada baja. Tomé un buen pa amb oli en un bar tranquilo cerca de la plaza principal.